El negocio del iris: ¿Vendemos nuestra privacidad a cambio de criptomonedas?

Comunicación

19 marzo - 3 min lectura

Entrevista de Mirella Calderón Ramos, del programa Capital Intereconomía, a Andrés Akle, Head of Europe Partner Development de pfs, para Radio Intereconomía

¿En qué consiste todo lo relacionado con el iris y su venta?
En varios países, entre ellos España, han surgido unos kioscos en diversos lugares, entre ellos centros comerciales, que ofrecen criptomonedas, específicamente Worldcoin, a cambio de escanear el iris los ojos de los usuario. Al parecer, esto lo están haciendo como parte de una iniciativa impulsada por Tools for Humanity Corporation, una empresa de Sam Altman, uno de los creadores de chatGPT y el CEO de OpenAI, para intentar solucionar el siguiente problema: con el avance de la IA generativa, la dificultad de distinguir entre las personas reales y creaciones de la IA en transacciones digitales es cada vez mayor. Frente a esto, Tools for Humanity propone usar el iris, que es un identificador único en el humano, como una solución a este desafío.

¿Es algo seguro? ¿o la pregunta es si es peligroso?
Creo que hay dos aspectos a considerar:

  • El primero de ellos es la legalidad en donde la Agencia Española de Protección de Datos ha ordenado a Worldcoin cesar la actividad en España por varias razones. Lo mismo ha pasado en otros países.
  • El segundo es la seguridad del almacenamiento de los datos. Aún cuando hayan cesado la actividad, todavía tienen almacenados una gran cantidad de datos, que, además, no pueden destruir. Este riesgo parece menor, dado que las prácticas estándar en la industria sugieren que Worldcoin no almacena directamente la información del iris. En términos simples, en lugar de guardar la información exacta se almacena un cifrado de ella. Al parecer, esto es lo que están haciendo con la información del iris. Una fuga de los datos del iris, no cifrados, podría ser extremadamente peligrosa en un futuro.

¿Para qué puede utilizarse realmente? ¿Qué negocio hay detrás?

Creo que existen varios negocios posibles. Una vez logrando tener una escala suficiente, vender el servicio de verificación de identidad a todo tipo de empresas es un negocio posible. En lugar de autenticarnos con nuestra cara para acceder al banco, utilizaríamos su identidad y ellos cobrarán por eso. Con la identidad ligada al iris, se podría reducir significativamente la suplantación de identidad.

Adicionalmente, se podría desarrollar un servicio en el que puedas sellar el contenido que subimos a las redes sociales utilizando esta identidad. Así, cualquier video sin nuestro sello sería claramente identificable como falso. Creo que muchas personas que nos están escuchando hoy, pagarían por esto.

Podría seguir plantenado negocios, pero todo esto está basado en una suposición importante: es muy poco probable que la IA pueda replicar el iris de una persona. Yo no estoy muy seguro de que esto sea cierto.

¿Qué quiere Worldcoin con el iris?
Al parecer, la idea de Sam Altman y Worldcoin para solucionar el problema que supone la IA generativa es generar una identidad personal anónima que le llaman World ID. Para lograrlo necesitan entrenar un modelo de IA que pueda reconocer el iris de una persona y vincularlo a esta identidad. Para lograr recopilar los datos para entrenar este modelo incentivan a los usuarios con criptomonedas.
No solo eso, el dinero que están utilizando es una criptomoneda creada por ellos mismos. Esto quiere decir que no les está costando prácticamente nada conseguir los datos.  Es un enfoque ingenioso para superar el desafío del “arranque frío” en la recopilación de datos. Proporcionar tus datos a algo que está empezando no es muy apetecible porque no ganas mucho a cambio, pero para que la red crezca y sea utilizada, necesitan esos datos. La mejor manera de incentivarlo es con dinero, en este caso criptomonedas. Y si no te cuesta hacerlo, mejor aún.

¿En qué acabará todo esto?
El futuro de esta iniciativa dependerá en gran medida de la respuesta del público. Aunque los gobiernos intenten regular, si Worldcoin alcanza una masa crítica donde su identidad digital sea ampliamente adoptada, poco podrán hacer para detener su avance. Llegado ese punto, la propia demanda de los usuarios alimentará la necesidad de proporcionar más datos.
Digo que depende de la gente, porque depende de nosotros decidir: ¿estamos dispuestos a que un empresa de Sam Altman, pionero en la IA generativa que generó el problema, controle también nuestra identidad digital? Yo no estoy muy seguro.